CARRERA POPULAR DE VILLAMAÑAN

   Como se agrade en estos tiempos que corren ver que hay carreras en las que todavía el corredor es la parte más importante de la misma, y esto es lo que ha sucedido hoy con la Carrera Popular de Villamañan.

Alex, Richi, Diego, Gabri, Jesús, Jose Alberto, Mayte, Faus y Guillermo (C.A. León)

   Nuestro día comenzaba como es habitual con la típica quedada en León para tomar el preceptivo café y viajar todos juntos a la carrera. Hoy nos dirigíamos a la localidad de Villamañan donde han tenido a bien organizar una carrera popular sobre una distancia de 15 km., que bajo mi punto de vista me parece una distancia más que interesante, ya que es esa distancia donde la gente popular que suele correr los 10 km. y no se atreve dar el salto a la Medía Maratón puede ir probando en distancias mas cercanas a la Media e ir haciéndose una idea.

Jesús y Tomás


   Llegamos a Villamañan y nada mas llegar se respiraba ambiente de carreras, la plaza llena de gente y ya con un ambiente entre la música, el speaker y todos los que íbamos llegando, que ya hacía presagiar que disfrutaríamos de un buen día, y todo esto acompañado por un día veraniego que desde luego no parecía que estuviéramos a finales de Octubre.

   Yo por mi parte no pude disfrutar mucho de este ambiente de antes de la carrera, ya que fui con otros objetivos que era disfrutar de la carrera y también seguir con mi preparación para la Maratón de Valencia, para la que apenas me quedan tres semanitas y hay que ser serios con los entrenos, con lo cual, yo media hora antes de la carrera ya estaba con el dorsal puesto y corriendo por los alrededores de Villamañan, para aprovechar y entre eso y la carrera hacer una tirada larga de 1 hora 50 minutos que era lo que tocaba hoy. Pues lo dicho después de andar trotando un poco, me fui acercando a la plaza para ya salir con el resto de participantes de la prueba, no sin antes hacer la foto de equipo don los compañeros que hoy me acompañaban, Alex, Mayte, Richi, Guillermo, Gabri, Faus, Diego y un futuro componente del Club José Alberto. Y Sin más, a las 10 de la mañana con la típica cuenta atrás, salimos todos a por esos 15 km.

   Hoy tuve un acompañante de lujo en la carrera, mi buen amigo Don Tomás Baños, quiso acompañarme en este trote maratoniano que tocaba hoy y los dos mano a mano fuimos disfrutando del recorrido. Tomás como buen conocedor que era de la carrera ya me iba detallando paso a paso que nos íbamos a ir encontrado y además de comentarme pormenores de la prueba, vamos que fue un recorrido de los mas entretenido, solo nos hubiera faltado la compañía de Rubén y hubiéramos juntado a la Comunidad del Tractor, que si todo sale bien volverá hacer de las suyas en Marzo en la Trail Tres Valles en tierras Salmantinas, recemos para conseguir esas ansiadas inscripciones.

La comunidad de tractor en pleno rendimiento (Tomás y Jesús)

    El recorrido tenía dos partes bien diferenciadas, una primera hasta el km. 7 mas o menos donde nos encontrábamos un par de buenos repechos y un recorrido de pequeñas bajadas y subidas y los 8 km. finales donde los galgos corrían a sus anchas, llano como los páramos que abundan por esas zonas.

   Una vez que llegamos a meta nos dirigimos a coger la bolsa de corredor, que no sé, pero por poco no llame a un camión de mudanzas para que me echara un cable, nos dieron vino, como para abrir nuestra propia bodega y la gentileza de la gente de Villamañan y de los lugares por donde íbamos pasando son dignos de mencionar y alabar, me quito el sombrero con ellos, no dejaron de animarnos y ayudarnos en todo aquello que fuera necesario.

Bolsa del Corredor

   Y no acaba ahí todo, nos fuimos a la ducha y cuando volvemos a la plaza a seguir disfrutando de la carrera, resulta que nos dan tickets para tomarnos cañas gratis en los bares del pueblo, por supuesto a Faus se le ilumino la cara al instante, una pareja muy amable nos dio los tickets y nos indicó donde estaba el bar al que correspondían esos, y para allá nos fuimos, a tomas nuestras cañitas. Y seguimos con la historia, llegamos al bar y madre de mía como nos trataron, como ha marqueses, nos sirvió las cañas y no puso tapeo como para una boda, y no contenta con eso cuando pedimos una segunda ronda, no nos quería cobrar, a lo cual ya no accedimos porque nos parecía demasiado.


Como nos cuidan en Villamañan
    Ya después de esto nos fuimos a los coches y de vuelta a casa, antes de acabar quiero agradecer a todos los que han hecho posible esta carrera, que lo han bordado, como dije al comenzar, en una época donde esto de las carreras se ha vuelto un negocio, ver que todavía se hacen carreras donde se invierte todo en el corredor y para que el corredor se sienta como en casa y disfrute, pues se agradece, gracias al pueblo de Villamañan por el trato y gracias a todos los voluntarios, los cuales además de apoyarnos no dejaban de animar.

    Si como todos deseamos esta carrera tiene una segunda edición, tengan por seguro que allí estaremos, porque os lo habéis ganado y porque os lo merecéis.


Jesús Linares


Transvaldeónica

Voy a intentar relatar mi segunda aventura en La Transvaldeónica; ya en su primera edición me atrajo el recorrido por el entorno en que se iba a realizar y decidí participar… acabé tan  satisfecho que me dije que volvería a correrla.
     Lo intenté en la segunda y tercera ocasión pero no me fue posible quedándome una espina clavada  por lo que volví a intentarlo este año consiguiéndolo al fin.
      ¿Por qué tanto interés? pues porque esta zona de Picos siempre me ha atraído de hecho he subido casi todas sus cumbres y he escalado por sus paredes en múltiples ocasiones guardando siempre que me iba la intención de volver pronto. Así que después de la primera llegó la segunda.

Juan Luís Llamas
      Quedé con mi hermano para acudir al valle a una hora temprana para que no me pasase como en el Cueto del Oso que me dormí (la primera vez que pasó) y le hice esperar al “presi”. Llegamos con tiempo suficiente para que recogiese mi dorsal 292 y me preparé tranquilamente. Mi hermano José Carlos mientras cogía su mochila y se fue a subir Torre de Arestas, quedando de vernos al final de la carrera.
      
    Ya preparado saludé a varios conocidos como pasa siempre en todas las carreras y empecé a calentar suavemente, sobre todo articulaciones que es lo que más trabajo me cuesta y sufrir menos en los comienzos de carrera , instantes que llevo muy mal hasta que el cuerpo se tonifica.
Decidí en esta ocasión llevar un bidón de agua, algo que habitualmente no hago, pero el día se presentaba caluroso y no quise arriesgarme a pasar sed aunque aguanto bastante sin beber y al final fue un acierto.

Transvaldeónica
    
     Se acercaba la hora de salida y acompañado de Avelino, un rival muy duro y con quien siempre  tengo  buenos combates deportivos, nos dirigimos hacia la salida donde también se unió a nosotros Ricardo. Y llegó la hora esperada, salida, aun estando bien colocado me adelanta mucha gente teniendo que esperar a la primera subida para intentar recuperar posiciones que poco a poco voy haciendo acompañado por Ricardo y por la fémina que resultó ganadora, una veces iba yo delante, como ella me pasaba a continuación, así durante los primeros kilómetros .
          
      Llegamos a Cordiñanes y aquí comienza la gran subida, 1.300 metros de desnivel por unos vericuetos duros y muy hermosos. Tanto Ricardo como yo intentamos seguir el ritmo de esta mujer que poco a poco nos iba distanciando. Atravesamos el hayedo y llegamos a la vega de La Sotín, donde me encontré con otro rival pero que en esta ocasión no corría sino que estaba dando ánimos a todos los penitentes, Ramiro. Enseguida entramos en la parte más escarpada, dura y atractiva del recorrido. Veo que Ricardo empieza a despegarse lentamente de mí y me quedo solo en un ascenso en el que a pesar de su dureza yo lo disfruto a tope, me encanta la roca caliza, sentir su contacto….
         
     Después de una ligera bajada nos adentramos en el Argayo Congosto donde hay que hacer pequeñas  trepadinas  que son una gozada, veo gente que para a beber del agua que discurre argayo abajo, el calor ya empieza a apretar y gritos de ánimo me estimulan hasta llegar al refugio de Collado Jermoso a 2.046 metros, un paraíso en el centro de picos. Un buen y estratégico lugar para el avituallamiento, repongo líquidos y como fruta fresca y nuevamente a correr, veo como corona la ganadora final femenina el punto culminante del recorrido, Las Colladinas  a 2.160 metros de altura. Corono yo también y a partir de aquí se forma un grupito de unos  6 corredores que más o menos llegamos juntos hasta la salida de la Vega de Liordes  por la canal de Remoña .

Juan Luis Llamas Álvarez
          
      A partir de aquí comienza mi zona más incómoda, correr, correr y correr cuesta abajo y a un buen ritmo lo que provoca que me quede descolgado del grupito anterior. A pesar de todo consigo llegar a Santa Marina con otro corredor al que conseguí alcanzar. Nueva parada en otro avituallamiento, último antes de meta. Después de la correspondiente reposición hídrica y energética más zapatilla y entrada en otro bosque en el que al comienzo hay una fuente en la que aprovecho para refrescar mis ardientes pies mojándolos en un agua fresca, fresca, una gozada. Este primer tramo me lo tomo con calma ya que me empezaba a pesar el esfuerzo, aprovecho las sombras de los árboles y voy avanzando hasta que me coge otro corredor con el que entablo una amena conversación que me hace llevar mejor mi cansancio.
           
   Le pregunto de dónde es y me responde que de Pallide..!Hombre!, de Pallide “hizo conmigo uno la “mili” en Ceuta” , le respondo yo y como siempre pensamos que seguro que lo conoce le empiezo a dar datos, pero claro, no cae en quien puede ser. Con esta conversación noto que me encuentro mejor y afrontamos la última subida y encaramos los metros finales entrando en Posada de Valdeón con un tiempo de 4 horas y 2 minutos en el puesto 26 de la general y 1º de la categoría veteranos b repitiendo el primer puesto conseguido en esta categoría en la primera participación.

         
      Después de un baño refrescante y relajante de agua fría vuelvo a avituallarme y en estas aparece el de Pallide y me dice , “mira ya encontré al que hizo contigo la mili” , era su tío Ángel, vaya sorpresa . Después de hablar de la situación dada y demás recuerdos me voy en busca de mi hermano, me doy la correspondiente ducha y a comer para recuperar energías para  el día siguiente en el que me esperaba otra carrera, esta de btt, pero bueno esto ya es otra historia…-

Juan Luís Llamas Álvarez



TRAIL CUETO DEL OSO

                Han pasado justo dos años desde mi primera incursión en este mundo de las carreras de montaña y fue justo en este mismo punto, disputando el TRAIL CUETO DEL OSO, muchas cosas han cambiado desde entonces. En aquella ocasión vine un poco “obligado” por las circunstancias, ya que en aquel entonces un club nuevo como éramos el Club Atletismo León, no teníamos a gente mas dotada para este tipo de pruebas y todos hacíamos de todo y en aquella ocasión fui unos de los “afortunados” en venir a disputar esta prueba y descubrir el maravilloso y duro mundo de las Carreras de Montaña.

                De aquella primera ocasión a esta muchas cosas han cambiado. Aquella fue una muy mala experiencia que me sirvió para darme cuenta que a la montaña no se va a probar, hay que ir preparado y entrenado, lo cual hizo que en aquella ocasión pasará posiblemente el peor día que recuerde en una carrera, llegando con una deshidratación terrible y prácticamente KO a meta.

                Ahora ha sido todo diferente, sin tener todavía una gran preparación, esta vez sí que llegaba con un buen carro de kilómetros por montaña en mis piernas, ya que aprovechado las vacaciones por Prioro, he tenido tiempo de machacarme un poco y acumular kilómetros y metros de desnivel, además con la suerte de ir acompañado en ocasiones con mis buenos amigos Cristina y Oscar de club Nunca Correrás Solo, quienes en ocasiones me las hacían pasar canutas, pero que ahora me doy cuenta lo bien que me vino para esta carrera.

                En lo que a la propia carrera se refiere, el día empezaba a carreras, mi buen amigo Juan Luís Llamas, se me dormía, y ya salíamos un poco tarde de León, apenas llegamos a Palacios del Sil 25 minutos antes de que dieran la salida, pero gracias a los demás compañeros del Club ya estaban avisados de esta circunstancia ya nos tenían todo preparado a nuestra llegada, con Manu esperándonos con nuestros dorsales y respectivas bolsas, así da gusto. Así que nos ataviamos para el evento con nuestras mejores galas y nos dirigimos a la línea de salida, donde como ya viene siendo habitual nos hicimos la foto de familia para inmortalizar a los valientes que a esta dura prueba se enfrentaban, (Juan Luís, Manu, Emilio, Sergio, Faus, Emilio Cuadrado y Jesús)

Juan Luís, Jesús, Emilio Cuadrado, Faus, Manu, Emilio y Sergio
                Después de guardar un minuto de silencio en memoria del malogrado “Logi” (en la carrera de andarines se guardo otro minuto en memoria de Sheila componente del Club de Montaña Cueto del Oso que tambien habia fallecido recientemente, desde aquí nuestro recuerdo a los dos, que la tierra les sea leve), nuestro buen amigo Ángel González Rivero dio la salida de la Prueba. Como ya la experiencia te va dando un poco sabiduría en estas cosas y aprendiendo también de mí en ocasiones compañero de fatigas Don Rubén Alvarez González, (con quien por cierto tengo pendiente rodar la segunda parte de “Dos tractores y un destino”) salí con toda la calma del mundo, de sobra sabía que la carrera es muy larga y de los 24 kilómetros de la misma, apenas hay un tramo donde tomarte un respiro.

                Pues de esa guisa, fue subiendo poco a poco hacia el Cueto del Oso, toda esta subida la hice acompañado de mi buen amigo Oscar, fui cogiendo ritmo poco a poco, pero siempre sin forzar lo más mínimo, no quería quemarme en esa primera subida, ya que todas las fuerzas que guardara para la subida del pedrero serian poco, así que yendo pasito a pasito me plante en la cima, donde estaba el padre de Angel dándonos la bienvenida y donde tuve la suerte de ver como una chica se llevaba la paletilla, solo pensar en tener que pujar por eso todo el recorrido me entraban sudores, que valor le echó.

Subida al Cueto del Oso
                Una vez coroné la cima, ya venía un momento para disfrutar y es que bajando se lo pasa uno como un enano, me tire a tumba abierta para abajo y ya deje la compañía de mis compañeros de ascensión. Disfrute de lo lindo en esa bajada serpenteante que tenemos hasta llegar al tercer avituallamiento de la prueba, no sin antes pasar por ese tramo de chamazo en el descenso lleno de barro, agua y piedras que hace que pases bastantes momentos de apuro y tensión, donde lo más probable es que des con tus huesos en el suelo, pero por suerte esta vez no fue el caso para mí, así que en algo menos de dos horas me plante en el avituallamiento de Fontadella.

                Después de avituallarme y tomarme un momento de respiro continué mi marcha ya con la mente puesta en la subida del pedrero, la aproximación la seguí haciendo con mucha calma para guardar el máximo número de fuerza posible para afrontar la tan temida subida. Ya estamos ahí, salgo de entre una arboleda y ya veo imponente ante mí esa temida subida, regada de una hilera de corredores que ya están pegándose con ella y sufriendo sus rigores, así que sin pesármelo dos veces comienzo la ascensión. Mi único objetivo aquí era no pensar en lo que quedaba, solo ir subiendo poco a poco pero sin pausa y de esta guisa, fui ganando metros y para mí sorpresa, casi sin darme cuenta me veo ya a mitad de subida, habiendo ya dejado atrás la parte más dura, ahora ya solo era cuestión de seguir ascendiendo y quitarnos de en medio esta segunda dura subida. Este último tramo de subida lo hice en compañía de Francisco Peláez, del Club Nunca Correrás Solo, con quien charlando un poco, hizo que se hiciera más amena la última parte de esta subida.

Subida del Pedrero
                Ya arriba, me di cuenta que mis piernas iban mucho mejor de previsto, así que guarde los bastones que hasta ese momento utilizaba y me dije, a correr se ha dicho, y me tire de nuevo monte abajo cogiendo ritmo y pasando a gente poco a poco. Que diferencia de sensaciones de hace dos años ahora, lo recordaba mientras iba corriendo, hace dos años apenas me arrastraba por esa bajada y ahora bajaba disfrutando y viendo como mi cuerpo respondía y me pedía que forzara un poco. Llevaba un par de kilómetros de bajada cuando a lo lejos podía distinguir una camiseta de mi Club, y por allí iba mi compañero Emilio Cuadrado, así que aunque no era un objetivo el cogerle, sí que veía que poco a poco me iba acercando a él.

                Llego al avituallamiento de Cutxao de Susañe y allí me encuentro con Emilio, intercambiamos unas palabras y rápidamente me tiro para abajo. Me veía con fuerza y me lance hacia abajo cogiendo una buena velocidad de crucero, aunque rápidamente tuve que aminorar un poco la marcha debido a un par de veces que me torcí el tobillo e hizo que le pusiera un punto de calma a la bajada para evitar males mayores. Poco a poco llegue a la bajada de la pedrera, que me encanta y sin vacilaciones me lance hacía ella saltando cual cabra y disfrutando. Salgo de esta primera parte de piedras y me encuentro con mi buen amigo Tomás Baños, apenas me da tiempo a decirle nada, ya que la inercia de la baja hace que ya cada uno coja su ritmo y no de tiempo a intercambiar impresiones. Pues poco a poco me llegue al rio, donde me refresque un poco y continué solventando lo mejor que pude esa última pequeña subida que hay hasta llegar al último de los avituallamiento y donde ya por fin el camino que nos queda hasta meta nos da tregua y nos deja trotar ya tranquilamente.


                Así que ya trotando y empezando a escuchar el jolgorio de meta me aproximo a Palacios del Sil, ya sabiendo que la carrera que hoy había realizado había sido casi perfecta para lo que yo podía dar de sí, así que con esas mismas me presente en meta, en 4 horas justas, nada más y nada menos que 1 hora y 10 minutos menos de lo que había realizado hace dos años en este mismo lugar. No hace falte que os explique el subidón que tenía al llegar a meta, donde allí me esperaban mis compañeros Faus y Juan Luís, Juan Luis con su agua y como no, Faus con una cerveza en la mano, menudo fenómeno que esta hecho.

Una vez duchado y  más relajado nos fuimos a la zona del rio, donde nos esperaba la tan ansiada paella y donde entre que se acababa de hacer y no, me di un buen chapuzón en el rio, en esa agua fresquita que a paso por Palacios tiene el rio Sil, un buen recuperador para esas articulaciones y músculos fatigados. Allí junto a los compañeros del Club continuamos dando buena cuenta de la paella y entre risas y charlas fuimos llegando al final de los actos con la entrega de premios, donde nuestro compañero Juan Luis subía como ganador de su categoría, así que otro Oso más que añadía a su propia colección.   

                Ya solo nos queda que dar la enhorabuena al Club de Montaña Cueto del Oso, por la gran organización de la carrera, por el esmero y las ganas que ponen en cada una de las cosas que hacen en pro de los corredores y la carrera.  Y felicitar al mismo tiempo a nuestro buen amigo Ángel González Rivero, quien de buena tinta sabemos que se desvive por esta carrera (aunque ahora tiene que compartir eso con su sobrina y ahijada, la cual le hace estar un poco tontín, jajá). En definitiva, organización perfecta, día perfecto, que mas se puede pedir, pues simplemente esperar la siguiente edición y seguir persiguiendo al Oso.

Disfutando la post-carrera
                A mis compañeros de Club darles al enhorabuena por su gran actuación, lo de Juan Luis es caso aparte, Faus no deja de sorprenderme, una carrera formidable la suya, Emilio, un persona que a la chita callando siempre da un gran rendimiento, siendo un valor seguro en las pruebas de montaña. Sergio, un caso similar al de Emilio, parece que deja atrás los pequeños problemas físicos que arrastraba y ya está a un gran nivel y disfrutando de las carreras. Emilio Cuadrado, un sufridor igual que yo, las categorías fueran por peso, seriamos de la elite, jajá, ahí esta siempre dándolo todo y mejorando día a día en montaña. Y por último mi buen amigo Manu, ay Manuel!..., que mal rato pasaste..., y aun así hiciste una gran carrera, ya sabes que hay días de disfrutar y días de sufrir, y te toco esto último, que a la postre son los días donde uno se va conociendo mejor y donde uno mas aprende, así que no hay porque venirse abajo, todo lo contrario hay que recargar las pilas, recapacitar ver que fallo, en que se puede mejorar y volver mas fuerte la siguiente.

                Y así fue mi andadura por esta edición del Trail Cueto del Oso, como siempre digo, posiblemente el Trail mas duro de los que componen la Copa Diputación de carreras de Montaña.

Un saludo y nos vemos en las carreras

 Jesús Linares